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Los cuidadores de personas mayores deben ser sanos psicológicamente, según una experta en Psicología Clínica
16/11/2015
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La catedrática de Psicología Clínica en la Facultad de Psicología de la Universidad de Valencia y co-directora de proyectos de investigación en el Hospital Clínico Universitario y en la Fe de Valencia, Pilar Barreto, ha participado en la mesa redonda `Cuidarse para cuidar mejor: las emociones en cuidadores de personas enfermas´. En su intervención, ha advertido de que: “si no estamos bien, no podemos cuidar a los demás.  
 
Pilar Barreto, que ha trabajado en el acompañamiento al enfermo terminal, ha destacado que si alguien quiere cuidar bien el preocuparse solo del otro olvidándose de uno mismo “acabará desgastándose y aparecerá la tristeza, que se transmite al enfermo y se suma a su propia angustia”. Esto puede aparecer como uno de los riesgos de los cuidadores tanto formales como informales, ella misma lo denominó “fatiga por compasión”. Un tipo de terapia en la que al cuidador le cuesta atender al enfermo y deja de estar porque no puede más. Frente a esta situación se encuentra la “satisfacción por la compasión”. La psicóloga ha afirmado que las personas que atienden sus propias emociones ante el cuidado llegan a sentir que su trabajo es un privilegio, derivando un gozo de ayudar a otros. El cuidador entonces, aprecia y valora a ese alguien que está abriendo el corazón ante el acompañamiento en momentos difíciles de su vida, es decir, le está permitiendo cuidar. 
 
Además, en la relación de cuidado hay que saber cómo hacerlo y por supuesto esto conlleva una atención a las emociones por parte del enfermo y del cuidador. Sobre cómo situarse o cómo estar en el cuidado, “hay que estar siempre un pasito detrás del paciente”. Éste no es el modo en que el cuidador se sitúa frente a la persona cuidada. Basándose en su experiencia profesional la catedrática destacaba que “lo que sí que un paciente no perdona es que no lo quieran acompañar, no se le puede dar la espalda al sufrimiento de la persona, no es ético ni profesional”. Su intervención también ha contado con algunas recomendaciones al cuidador y al enfermo; entre ellas: “es necesario nivelar objetivos y expectativas, permitir emocionarse, mantener el sentido del humor y contar con cariño”. 
 
La mesa redonda `Cuidarse para cuidar mejor: las emociones en cuidadores de personas enfermas´, organizada por el Instituto CEU de Estudios de la Familia y el Departamento de Psicología de la Facultad de Medicina, se ha celebrado en el marco de la XV Semana de la Ciencia. 
 

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