Un estudio
internacional publicado en Nature ha identificado un nuevo y decisivo mecanismo de defensa
del organismo frente a la mucormicosis, una infección fúngica grave y con
elevada mortalidad que afecta especialmente a pacientes con alteraciones
metabólicas. Un trabajo liderado por el profesor Georgios
Chamilos, director del Laboratorio de Microbiología Clínica y
Patogénesis Microbiana de la Facultad de Medicina de la Universidad de
Creta, que demuestra cómo la albúmina,
la proteína más abundante en la sangre, no es solo un marcador clínico del
estado del paciente, sino que desempeña un papel
activo en la inmunidad frente a los hongos del orden Mucorales. En
concreto, el estudio revela que la albúmina regula la disponibilidad,
estabilidad y actividad antifúngica de los ácidos
grasos libres, modulando directamente la virulencia del patógeno.
La investigación ha sido desarrollada
por un consorcio internacional,
con participación de al menos ocho países,
entre ellos: Grecia, España, Francia, Bélgica, Alemania, Estados Unidos, India
y China, lo que subraya la dimensión global del problema sanitario abordado.
Metabolómica y lípidos
como eje central del descubrimiento
La contribución del Centro de
Metabolómica y Bioanálisis (CEMBIO) de
ha sido
clave para desentrañar los mecanismos metabólicos subyacentes a esta nueva
forma de defensa del huésped. El equipo de CEMBIO ha demostrado que la
actividad antifúngica de la albúmina depende de los ácidos grasos libres
que transporta, ya estén unidos o no a la albúmina, y de su estado
químico, distinguiendo entre ácidos grasos no oxidados
(activos) y oxidados (inactivos).
Mediante aproximaciones avanzadas de lipidómica,
las investigadoras Coral Barbas, Ángeles López-López y Sandra Camuñas han puesto de manifiesto:
- Los ácidos grasos libres no
oxidados inhiben de forma potente el crecimiento de Mucorales.
- La albúmina protege estos lípidos
frente a la oxidación, preservando su capacidad antifúngica.
- En pacientes con mucormicosis se
detectan niveles elevados de ácidos
grasos oxidados, asociados a hipoalbuminemia y pérdida de la
actividad protectora del suero.
Estos hallazgos han permitido
establecer un vínculo directo entre alteraciones
metabólicas, estrés oxidativo y susceptibilidad a la infección, aportando una
base mecanística sólida para observaciones clínicas previas.
Implicaciones clínicas y
terapéuticas
Más allá del descubrimiento básico, el
estudio tiene importantes implicaciones clínicas. Los autores demuestran que
niveles bajos de albúmina se asocian de forma independiente con peor pronóstico
en pacientes con mucormicosis, y que la corrección de la hipoalbuminemia podría
convertirse en una estrategia preventiva y
terapéutica complementaria, especialmente en pacientes de alto
riesgo.
En conjunto, el trabajo redefine el
papel de la albúmina, abriendo nuevas vías para el diagnóstico, la
estratificación del riesgo y el tratamiento de una de las infecciones fúngicas
más letales y difíciles de manejar en la práctica clínica moderna. Los investigadores
esperan poder completar este trabajo llegando a un estudio clínico de
tratamiento con albúmina a personas infectadas que sufran hipoalbuminemia para
mejorar su pronóstico.
Referencia: Nature volume 649, pages 693–702 (2026)