En el marco del I Foro CEU Empresa,
Sociedad y Cultura de Defensa: ‘Seguridad, Democracia y Competitividad en el
Nuevo Contexto’, el
presidente del Senado, Pedro Rollán, ha defendido la necesidad
de proteger la democracia y las libertades frente a las amenazas que afrontan
las sociedades actuales. Durante este encuentro, impulsado por el
Instituto CEU de Innovación, Transformación Digital, Empresa y Defensa
(CEU-INTEDE), Rollán ha aseverado que “la democracia no es
una conquista ni un sistema que perdurará para siempre; sino que hay que
defenderla y protegerla cada día”,
En su
conferencia inaugural, titulada ‘Defensa, seguridad y democracia en el siglo XXI’, el
presidente del Senado ha advertido de que los sistemas democráticos están
retrocediendo en el mundo y ha apelado a la responsabilidad colectiva para
preservar un modelo de convivencia basado en los derechos, las libertades y el
Estado de Derecho. En este sentido, ha recordado que la democracia es “el mayor
patrimonio que nos legaron nuestros padres y abuelos” y también “el mayor
legado que podemos dejar a las futuras generaciones”.
Ataques híbridos,
una amenaza para las democracias
Durante su intervención, Rollán ha situado los ataques híbridos entre
las principales amenazas para las democracias contemporáneas. Estas acciones,
ha explicado, combinan instrumentos no convencionales —como los ciberataques,
la desinformación o la instrumentalización de los movimientos migratorios— con
el objetivo de desestabilizar a los Estados, fracturar sus sociedades y
debilitar sus instituciones sin necesidad de declarar formalmente una guerra.
El presidente del Senado ha señalado que la seguridad nacional no puede
entenderse de manera aislada, puesto que “las amenazas que afectan a un país
repercuten también en sus socios y en el conjunto de la Unión Europea”. A su
juicio, los acontecimientos en las fronteras europeas ponen de manifiesto la
necesidad de “reforzar la cooperación entre los Estados miembros” y de “proteger
la integridad territorial y la estabilidad de las democracias”.
En este sentido, Rollán ha recordado que Ceuta nos debe ocupar y
preocupar y se deben tomar medidas para que la situación de esta ciudad regrese
a la normalidad que había antes del 29 de julio. “Estamos hablando de una
ciudad española, irrenunciable de nuestro territorio nacional y de la frontera
sur de la Unión Europea”, ha subrayado. Y ha asegurado que se debería haber
aplicado ya el Pacto Europeo sobre Migración y Asilo para que regresen de
manera inmediata todos y cada uno de los miles de inmigrantes que entraron de
manera ilegal en Ceuta. “La inseguridad, el miedo y el temor se ha adueñado de
las calles”, ha asegurado.
Asimismo, ha destacado el papel de la OTAN y de la defensa colectiva
para garantizar la seguridad del continente, defendiendo el cumplimiento de los
compromisos internacionales como condición para mantener alianzas sólidas y
fiables.
Autonomía
estratégica y cooperación europea
Otro de los ejes centrales de la conferencia ha sido la necesidad de
avanzar hacia una mayor
autonomía estratégica de la Unión Europea, de manera que pueda
responder con eficacia a las amenazas presentes y futuras y reducir sus
dependencias en ámbitos esenciales como la defensa, la energía, las materias
primas y la tecnología.
Rollán ha defendido que los 27 Estados miembros deben trabajar
conjuntamente, compartir los avances y dotarse de los recursos y mecanismos
necesarios para actuar con agilidad ante posibles crisis. “En un mundo
globalizado como el que vivimos, debemos caminar unidos, no de manera solitaria”,
ha afirmado, al advertir de que el aislamiento incrementa la vulnerabilidad de
los países frente a las presiones externas.
En el ámbito internacional, también ha reivindicado el multilateralismo
y la necesidad de que “España mantenga relaciones firmes y basadas en el
respeto, cumpla sus compromisos con los aliados y recupere la confianza de sus
socios”. Asimismo, ha destacado la posición geopolítica española y su potencial
para actuar como puente entre Europa e Hispanoamérica, contribuyendo a “la
estabilidad global, la paz y la defensa de los valores democráticos”.
Industria de
defensa: motor de innovación y competitividad
El presidente del Senado ha incidido en la importancia de la
colaboración público-privada en las políticas de seguridad y defensa. En su
opinión, estas responsabilidades no deben recaer exclusivamente en las
administraciones, sino que “requieren la implicación del tejido empresarial y
el impulso de una industria europea capaz de desarrollar tecnología, generar
capacidades y responder a las necesidades estratégicas del continente”.
Rollán ha defendido que invertir en la industria de defensa supone
también apostar por la investigación, el desarrollo tecnológico, la creación de
empleo cualificado y la apertura de nuevas oportunidades económicas. En este
sentido, ha subrayado la importancia de que Europa desarrolle capacidades
propias y evite una dependencia excesiva de la tecnología de terceros países.
Además, ha puesto el foco en la transferencia de conocimiento entre los
ámbitos militar y civil, recordando que tecnologías incorporadas a la vida
cotidiana, como el correo electrónico, el GPS, los radares o los sistemas de
encriptación, tienen su origen o han experimentado importantes avances
vinculados a las necesidades de defensa y seguridad.
Retos de la
cultura de defensa
Durante la inauguración del Foro, la rectora, Rosa Visiedo, ha
destacado la responsabilidad de la universidad en la promoción de una cultura
de defensa vinculada a la protección de la libertad, la dignidad humana y la
convivencia democrática. “La paz, la libertad, la seguridad y la convivencia
democrática no deben darse por supuestas. Son bienes que necesitan cuidado,
conocimiento y responsabilidad compartida”, ha afirmado. En este sentido, ha
subrayado que la universidad debe contribuir a este objetivo mediante la
investigación rigurosa, el pensamiento crítico y el diálogo fundamentado.
Visiedo ha señalado también la importancia de conectar la seguridad y la
defensa con la innovación, la competitividad empresarial y la formación de las
nuevas generaciones. “No se trata solo de hablar a los jóvenes sobre el futuro,
sino de pensar ese futuro con ellos, reconociendo su libertad y su capacidad de
compromiso”, ha destacado.
Por su parte, el director de CEU-INTEDE, José Ignacio Sánchez, ha
subrayado que los retos actuales en materia de seguridad y defensa exigen una
visión interdisciplinar y compartida, capaz de conectar la innovación de la
industria de defensa, la comunicación rigurosa sobre la labor de las Fuerzas
Armadas y la participación de los jóvenes. “El objetivo es que este encuentro
trascienda las conferencias y se convierta en un espacio de diálogo y
aprendizaje que contribuya a fortalecer la cultura de defensa en la sociedad”,
ha señalado.
Esta jornada ha reunido a representantes institucionales, especialistas
del ámbito de la defensa, responsables empresariales, académicos y
profesionales de la comunicación para analizar los desafíos que plantea el
actual contexto geopolítico y la importancia de fortalecer la cultura de
defensa en la sociedad. Durante tres mesas de debate se ha abordado la
relevancia de la industria de defensa para la economía y el tejido productivo
español; el papel de la información y la comunicación en la promoción de la
cultura de defensa; y la percepción de los jóvenes sobre la seguridad, el
compromiso cívico y los desafíos del futuro.
Entre los participantes en este encuentro han destacado la
vicepresidenta de ADALEDE y subdirectora general de GAHN, Sandra
Vicario; el jefe del Departamento de Comunicación del
Ejército de Tierra, Antonio Vidal Manglano; y el coronel jefe del Área
de Cultura de Defensa del Ministerio de Defensa, Juan Billón Laá.
El Foro ha concluido con la clausura presidida por el director general
de Política de Defensa, el teniente general (R) Fernando López del Pozo,
acompañado por representantes académicos de la Universidad CEU San Pablo.