El tratamiento de la narcolepsia tipo 1 está viviendo un cambio de
paradigma. Una nueva generación de medicamentos, los agonistas del receptor de
orexina, permite actuar directamente sobre el sistema cerebral cuya alteración
está en el origen de esta enfermedad, frente al enfoque tradicional basado
fundamentalmente en controlar sus síntomas.
En el núcleo científico internacional que está impulsando esta nueva
vía terapéutica se encuentra Rafael del Río Villegas, profesor de la Universidad
CEU San Pablo y especialista de la Unidad de Neurofisiología y Trastornos del
Sueño de los hospitales universitarios Vithas Madrid Arturo Soria y La
Milagrosa, que ha desempeñado un papel central en el diseño y
desarrollo del programa clínico internacional de oveporexton.
Los resultados de los dos ensayos clínicos fase 3 con este
medicamento, The First Light y The Radiant Light, han sido
publicados en The New England Journal of Medicine y muestran mejoras
significativas en algunos de los principales síntomas de la narcolepsia tipo 1,
como la capacidad para mantenerse despierto, la somnolencia durante el día y
los episodios de cataplejía.
Del Río Villegas forma parte, junto a los especialistas Yves
Dauvilliers, Emmanuel Mignot y Giuseppe Plazzi, del grupo científico que ha
desempeñado un papel central en el diseño y desarrollo del programa
internacional de investigación de oveporexton. El investigador firma la
publicación con doble afiliación a la Universidad CEU San Pablo y a los hospitales
universitarios Vithas Madrid Arturo Soria y La Milagrosa, reflejo de
una colaboración que combina investigación académica y práctica clínica
especializada.
Una nueva forma de abordar la enfermedad
La narcolepsia tipo 1 es un trastorno neurológico crónico
caracterizado por una intensa somnolencia durante el día y por episodios de
cataplejía, una pérdida brusca del tono muscular que puede desencadenarse ante
determinadas emociones. También puede producir alteraciones del sueño nocturno,
parálisis del sueño y alucinaciones asociadas al inicio o al final del sueño.
La enfermedad está asociada a la pérdida de las neuronas encargadas de
producir orexina, un neuropéptido esencial para regular la vigilia y el sueño.
Hasta ahora, los tratamientos disponibles se habían dirigido fundamentalmente a
reducir los síntomas derivados de esa pérdida.
Oveporexton pertenece a una nueva generación de fármacos capaces de
estimular directamente el receptor 2 de la orexina, OX2R, y compensar así la señalización deficiente
característica de la narcolepsia tipo 1. Este enfoque ha despertado un
importante interés científico internacional por la posibilidad de actuar sobre
el mecanismo biológico de la enfermedad y no únicamente sobre sus
manifestaciones.
La revista científica Nature ha destacado recientemente la
relevancia de esta nueva clase terapéutica y el potencial de los agonistas de
orexina para abrir nuevas vías en el tratamiento de trastornos del cerebro.
Dos ensayos internacionales con 273 pacientes
Los resultados publicados en The New England Journal of Medicine
proceden de dos ensayos fase 3 internacionales desarrollados durante doce
semanas.
En The First Light participaron 168 personas con narcolepsia
tipo 1, mientras que The Radiant Light contó con 105 participantes, hasta
alcanzar un total de 273 pacientes.
Uno de los principales parámetros utilizados para evaluar el
tratamiento fue el Maintenance of Wakefulness Test (MWT), una prueba
objetiva que mide la capacidad de una persona para mantenerse despierta.
Tras doce semanas de tratamiento, el tiempo medio de vigilia aumentó
entre 14,3 y 19,8 minutos en los participantes tratados con oveporexton,
dependiendo del ensayo y de la dosis utilizada, frente a cambios mínimos entre
quienes recibieron placebo.
Los investigadores observaron también mejoras relevantes en la
somnolencia diurna. Al finalizar los ensayos, entre el 66,7% y el 83,6% de los
pacientes tratados con oveporexton, dependiendo del estudio y la dosis,
alcanzaron valores considerados dentro del rango normal en la Escala de
Somnolencia de Epworth.
Una reducción de hasta el 88,8% de los episodios de
cataplejía
Los resultados fueron igualmente relevantes en la cataplejía, uno de
los síntomas más característicos y limitantes de la narcolepsia tipo 1.
La frecuencia semanal de estos episodios disminuyó entre un 79% y un
88,8% en los participantes tratados con oveporexton, frente a reducciones de
entre el 27,7% y el 39,1% entre quienes recibieron placebo.
Además, los pacientes tratados con la dosis de 2 mg pasaron de
prácticamente no disponer de días libres de cataplejía al inicio del estudio a
alcanzar una mediana aproximada de cuatro días a la semana sin episodios en The
First Light y cinco días en The Radiant Light.
La percepción de los propios pacientes reflejó también esta evolución.
Al finalizar las doce semanas, entre el 74% y el 97% de los participantes
tratados, dependiendo de la dosis y del ensayo, declararon encontrarse “mucho”
o “muchísimo” mejor. Los estudios registraron asimismo mejoras en diferentes
indicadores relacionados con la calidad de vida.
En relación con la seguridad de oveporexton, los efectos adversos
fueron más frecuentes entre los pacientes tratados que entre quienes recibieron
placebo. Los más habituales fueron el aumento de la frecuencia urinaria y el
insomnio transitorio, mayoritariamente de intensidad leve o moderada. Los autores
no identificaron nuevas señales de seguridad respecto a las observadas en
investigaciones anteriores con el medicamento.
Una nueva clase terapéutica, más allá de una única
molécula
“Estamos asistiendo a uno de los cambios más importantes de las
últimas décadas en el tratamiento de la narcolepsia. Por primera vez,
disponemos de una estrategia terapéutica que actúa directamente sobre el
sistema de la orexina, cuya pérdida caracteriza la enfermedad, en lugar de
limitarnos a tratar sus consecuencias”, señala Rafael del Río Villegas.
“Los ensayos de fase 3 de oveporexton que ahora publicamos han
proporcionado la evidencia científica que ha sustentado su reciente aprobación
por la FDA en Estados Unidos, que se suma a las aprobaciones obtenidas en China
y Japón. Orzeyful se convierte así en el first-in-class de una nueva clase
terapéutica, con un potencial verdaderamente transformador para la vida de las
personas con narcolepsia. Y probablemente estamos solo ante el comienzo: la
modulación del sistema de la orexina podría tener en el futuro aplicaciones en otras
enfermedades del sistema nervioso central en las que este sistema desempeña un
papel relevante”, añade.
Un avance con potencial más allá de la narcolepsia
El desarrollo de los agonistas de orexina está generando además un
creciente interés científico por las posibilidades que este mecanismo podría
ofrecer más allá de la propia narcolepsia.
Publicaciones científicas internacionales como Nature han
destacado recientemente la relevancia de estos avances y el potencial que puede
tener la capacidad de modular de forma dirigida determinados sistemas
cerebrales para desarrollar nuevas aproximaciones terapéuticas.
Los ensayos con oveporexton fueron financiados por Takeda Development
Center Americas y desarrollados en centros de Europa, Asia, Norteamérica y
Australia.