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Un informe alerta del aumento desmedido del censo exterior desde 2002

26/10/2026
Manos introduciendo el voto en urna

El nuevo informe de Observatorio Demográfico de CEU-CEFAS, ‘Españoles en el extranjero, censo electoral exterior y «Ley de nietos»’, cuestiona el alcance de esta normativa y plantea revisar las condiciones de acceso a la nacionalidad y del voto desde el extranjero. El estudio se publica a pocas semanas de las elecciones generales del 29 de noviembre, en un contexto marcado por el fuerte crecimiento del censo exterior en las últimas décadas y por la controversia jurídica en torno a los nuevos electores vinculados a la «Ley de nietos».

El estudio, dirigido por Joaquín Leguina, catedrático emérito de la Universidad CEU San Pablo, y coordinado por Alejandro Macarrón, responsable de Estudios y Análisis Social de CEU-CEFAS, se presenta a pocas semanas de las elecciones generales del 29 de noviembre, cuando el Tribunal Supremo ha mantenido la suspensión cautelar del voto de 163.020 ciudadanos nacionalizados al amparo de esta normativa, salvo en los supuestos en que se acredite el cumplimiento de los requisitos legales.

Entre sus principales conclusiones, el estudio estima que la «Ley de nietos» como tal podría haber incorporado alrededor de 250.000 electores al censo exterior hasta agosto de 2026, una cifra equivalente aproximadamente al 0,6% del censo electoral total. La estimación parte del crecimiento registrado por el CERA desde finales de 2022 y su comparación con la tendencia previa.


El censo electoral exterior crece exponencialmente mientras los españoles apenas emigran

Más allá del impacto concreto de la «Ley de nietos», el informe identifica una tendencia de fondo: el censo electoral exterior ha crecido mucho más rápido que el de los residentes en España.

En 2002, el Censo Electoral de Residentes Ausentes contaba con 1.025.346 inscritos. En agosto de 2026 alcanzaba los 2.747.688, un crecimiento del 168%, frente al 7,9% registrado en el censo electoral de quienes viven en España durante el mismo periodo.

El informe contrapone esta evolución con la escasa emigración reciente de españoles nacidos en España. Entre 2009 y 2026, el número de españoles nacidos en el país y residentes en el extranjero aumentó en 227.207 personas, una media de apenas unos 14.000 al año. En el grupo de 20 a 34 años, la banda de edad más típica para irse a vivir al extranjero, la tasa media anual de emigración neta fue inferior al 0,2%.

El Observatorio concluye que el fuerte crecimiento del censo exterior no puede explicarse en absoluto por nuevas oleadas de emigración española, sino por el aumento de ciudadanos con nacionalidad española nacidos fuera del país.


3,3 millones de españoles viven en el extranjero y el 74% no nació en España

La transformación se aprecia también en la composición de la población española residente en el extranjero. En agosto de 2026, alrededor de 3,3 millones de ciudadanos españoles vivían fuera de España, frente a 1,47 millones en 2009. De ellos, aproximadamente el 74% había nacido fuera del país.

La diferencia se ha acentuado especialmente en los últimos años. Entre 2020 y 2026, los españoles residentes en el extranjero nacidos fuera de España aumentaron en 560.459 personas, mientras que los nacidos en territorio nacional lo hicieron en apenas 22.951. Esto significa que el 97% del incremento neto registrado durante ese periodo correspondió a personas nacidas fuera de España.

Según refleja el estudio, estos datos reflejan un cambio profundo en la naturaleza de la población española en el exterior y plantean interrogantes sobre la relación entre nacionalidad, residencia efectiva y participación política.


La «Ley de nietos» y el alcance de la reparación del exilio

El informe dedica una parte central al impacto de la Ley de Memoria Democrática de 2022 y de la instrucción administrativa que amplió su aplicación a descendientes de españoles que abandonaron el país entre 1936 y 1955 sin necesidad de acreditar individualmente su condición de exiliados políticos.

Según los datos del Ministerio de Asuntos Exteriores recogidos en el estudio, hasta el 31 de mayo de 2026 se habían presentado 1.225.188 solicitudes de nacionalidad en los consulados, de las que 571.761 habían sido aprobadas. Si se incluyen también las personas que solicitaron cita dentro del plazo, pero cuyos expedientes aún no habían podido tramitarse, el volumen podría llegar a 2,45 millones de solicitudes.

El informe cuestiona la desproporción entre estas cifras y la dimensión histórica del exilio. Según el informe, entre 150.000 y 200.000 españoles salieron del país como consecuencia neta de la Guerra Civil. Esos exiliados representaban entre el 0,6% y el 0,8% de la población española de 1936-1939. La desproporción llega al paroxismo en Argentina, con ribetes de fraude potencial masivo, porque allí 2.500 a 3.000 exiliados por la guerra civil y el franquismo habrían dado lugar a un millón de solicitudes de nacionalidad como “nietos”.

En contraste, si se alcanzase el escenario máximo de 2,45 millones de nuevos españoles por esta vía, su número equivaldría al 6,5% de los españoles que el informe denomina autóctonos y que actualmente residen en España.

Según se recoge en el estudio, esta diferencia obliga a preguntarse hasta qué punto la norma mantiene su finalidad original de reparación a los descendientes del exilio o ha terminado configurando una vía mucho más amplia de acceso a la nacionalidad.


¿Puede el voto exterior alterar el resultado del 29-N?

El crecimiento del censo exterior adquiere especial relevancia ante la celebración de unas elecciones generales. A este respecto, el informe señala que su capacidad real para influir en los resultados depende fundamentalmente de la participación electoral y de si los votantes en el exterior tienen o no un sesgo abrumador a favor de alguna de las opciones políticas en liza. En los comicios de 2023, apenas votó el 8,87% de los inscritos en el CERA, frente al 70,35% de los electores residentes en España.

Si se repitiesen esos niveles de participación con el censo de agosto de 2026, los votos procedentes del extranjero representarían alrededor del 0,96% de los sufragios emitidos, y los correspondientes a los nuevos electores vinculados a la «Ley de nietos» supondrían aproximadamente el 0,1%. No obstante, el estudio advierte de que una participación exterior significativamente superior podría resultar decisiva para la adjudicación de determinados escaños y la formación de mayorías parlamentarias.

Más allá de su posible efecto inmediato, este informe sitúa el debate en una cuestión de fondo: quienes viven fuera de España -y en especial quienes nunca residieron en ella, o bien no nacieron en España y solo vivieron en ella de forma temporal como inmigrantes-, y no pagan impuestos en ella, ¿deberían tener igual derecho a participar en decisiones políticas cuyas consecuencias afectan principalmente a los ciudadanos que residen en el país? El informe de CEU-CEFAS cree que no, y que debería endurecerse el acceso a la nacionalidad española a quienes no nacieron en España de padres españoles y no vivan en ella.

Palabras clave Ley de nietos Censo Elecciones Nacionalidad Extranjeros