Tras
más de 10 años de investigación, un equipo internacional liderado por la Universidad CEU
San Pablo ha logrado desvelar un mecanismo de
activación de nuestras defensas que hasta ahora había
permanecido oculto. El trabajo, publicado en la revista científica Cell Communication and
Signaling, demuestra que la proteína STING no
es solo capaz de reaccionar frente a infecciones induciendo una respuesta
antiviral, sino un regulador que responde a variaciones de calcio y al estrés
del retículo endoplásmico. Este hallazgo cambia la forma en que entendemos una
parte de la inmunidad innata, la primera línea de defensa del organismo.
La importancia de la
inmunidad innata
La inmunidad innata es
el sistema de alerta rápida con el que todos los seres vivos nacen y el
principal garante de que no nos infectemos frente a la gran mayoría de los
agentes infecciosos a los que nos enfrentamos cada día. A diferencia de la
inmunidad adaptativa (que genera anticuerpos o células T específicos frente al
patógeno tras días o semanas), la innata es la que decide, en cuestión de minutos, si una célula debe entrar
en estado de alarma y defenderse frente a un patógeno invasor.
Lo
que este estudio pone de manifiesto es que, además de los mecanismos habituales
de activación de esta respuesta, existe una activación no ligada a la detección
de moléculas del patógeno; una activación de procesos puramente celulares
como son los mecanismos de entrada de calcio a nuestras células, combinado con
procesos de estrés celular como el que ocurre cuando nuestras células tienen
que producir muchas proteínas en el retículo endoplásmico. Estos mecanismos han
sido observados experimentalmente mediante el uso de compuestos totalmente
ajenos a las infecciones como la tapsigargina o combinaciones de compuestos
como DTT junto con ionomicina, que crean estados antivirales en las células
tratadas.
“Lo
más fascinante de este trabajo fue observar cómo, tras eliminar mediante CRISPR
sensores de infecciones virales, las células
seguían respondiendo excepto cuando se eliminaba STING, una proteína mediadora
de la respuesta a infecciones tras la detección de ADN que no se encuentra en
la célula donde debería estar; algo que ocurre, por ejemplo, durante
infecciones o procesos de inestabilidad cromosómica como en el cáncer”, explica el Dr. Sergio Rius-Rocabert,
primer autor del estudio. “Eso nos indicó que estábamos ante una vía de
comunicación celular alternativa, dependiente de STING, y que había pasado
desapercibida”, añade.
La
relevancia de este nuevo mecanismo va mucho más allá de una curiosidad de
laboratorio, ya que la inmunidad innata, además, es la encargada de “dar las
órdenes” a la inmunidad adaptativa. La apertura de canales de calcio es
fundamental en la activación de linfocitos, la señalización nuclear o la
contracción muscular, entre otros.
El
estudio sugiere que este mecanismo mediado por calcio podría ayudar a
establecer condiciones antivirales en estas células tan vitales. Asimismo,
podría prepararlas de forma especial para protegerse de ataques de patógenos al
ser el calcio un mensajero fundamental en la activación de los linfocitos tras
la unión a antígenos específicos, el tejido muscular (contracción) y neuronal
(sinapsis). Un hallazgo que podría ayudar a explicar por qué ciertas
enfermedades neuromusculares presentan una inflamación crónica sin que exista
una infección activa.
Para
el Dr. Estanislao
Nistal Villán, director del grupo de Virología e Inmunidad
Innata de la Universidad CEU San Pablo, este “interruptor” de STING basado en
el calcio ofrece un abanico de posibilidades terapéuticas muy interesante: “Conocer
mejor cómo funciona esta vía en procesos biológicos normales y patológicos es
importante para comprender mejor cómo nos preparamos frente a las infecciones.
Poder modular esta vía nos permitiría, por un lado, “apagar” inflamaciones
indeseadas en enfermedades autoinmunes y, por otro, “encender’” las defensas de
forma controlada en terapias contra el cáncer o en el diseño de nuevos
tratamientos frente a infecciones y mejores vacunas".
Colaboración
internacional
El estudio es el resultado de una colaboración de élite que incluye a la
Universidad CEU
San Pablo, al Instituto de Salud Carlos III, el
Icahn School of
Medicine at Mount Sinai de Nueva York, el Centro Nacional de
Biotecnología perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas
(CNB-CSIC) y la Universidad de Chicago.
Referencia
del artículo
Rius-Rocabert, S., et al. "Non-canonical
STING activation by calcium influx paired to endoplasmic reticulum
stress". Cell Communication and Signaling (2026).