La Facultad de Medicina ha
rendido homenaje a su patrón, San Lucas, con un Acto Académico en el que
se ha entregado la Placa de la Facultad a la Fundación DomusVi,
en señal de reconocimiento por la entrega, dedicación, calidad asistencial y
compromiso continuado de sus profesionales con las personas mayores y
dependientes que cuidan en sus residencias; así como a la Fundación Intheos,
por ayudar a que los resultados en investigación lleguen lo antes posible a los
pacientes con cáncer de todas las edades, proporcionándoles esperanza y mejores
perspectivas terapéuticas. Un distintivo que han recogido el presidente de DomusVi, Antonio Martínez García, y
la directora de Intheos, Cristina Hernández
Benito-Delgado, de manos del decano, Tomás Chivato.
El decano ha agradecido la labor
del equipo decanal, de los directores de Grado y Departamentos, y de los
secretarios académicos; y el compromiso y la dedicación de todos los docentes
para con los estudiantes. Y ha felicitado a todos los estudiantes, profesores e
investigadores distinguidos durante este encuentro. En su discurso, Chivato ha
comentado varios de los propósitos para el nuevo curso y ha recordado algunos
de los logros recientes como los nuevos acuerdos con grupos hospitalarios y los
certificados de calidad obtenidos.
Por su parte, Beatriz Gal
Iglesias, directora del Departamento de Ciencias Médicas Clínicas de la
Facultad y presidenta electa de la Sociedad de Educación Médica, ha impartido
la lección magistral titulada: ‘Formación de profesionales sanitarios para
un futuro incierto. Diez retos y diez oportunidades para la formación sanitaria
dirigida a un mundo que todavía no conocemos’. Un discurso en el que ha
planteado la necesidad de repensar la educación de los profesionales de la
salud ante un contexto marcado por la rápida evolución del conocimiento, la
tecnología y las necesidades asistenciales de una población cada vez más
envejecida y con mayor prevalencia de enfermedades crónicas. “La universidad no
debe ser preparar a los estudiantes para las respuestas de hoy, sino para
afrontar con criterio, responsabilidad y capacidad de adaptación los desafíos
aún desconocidos del futuro”, ha subrayado.
A partir de un decálogo de retos,
la profesora ha abordado cuestiones como el impacto de la inteligencia
artificial en la práctica clínica, la gestión de la incertidumbre, la toma de
decisiones basada en la evidencia, la colaboración interprofesional, la
atención centrada en la persona y la necesidad de un aprendizaje permanente.
Frente a estos desafíos, ha destacado competencias clave como el pensamiento
crítico, la alfabetización digital, el razonamiento clínico, la comunicación,
el liderazgo compartido, la ética y la capacidad de aprender, desaprender y
reaprender a lo largo de toda la vida profesional.
Y ha concluido asegurando que “la
excelencia de los profesionales sanitarios del futuro no dependerá únicamente
de sus conocimientos técnicos, sino también de su capacidad para trabajar en
equipo, interpretar críticamente la información, utilizar la tecnología de
forma responsable y mantener siempre la dignidad de la persona en el centro de
la asistencia”.
La estudiante Alejandro Torija
Valle, del Grado en Medicina, ha intervenido en nombre de sus compañeros en
este encuentro presidido por la rectora, Rosa Visiedo, quien ha
agradecido el trabajo y el compromiso por parte de toda la comunidad
universitaria para la formación de “excelentes profesionales de la salud y,
sobre todo, de excelentes personas”.
La rectora ha destacado la
dedicación de “quienes hacéis posible este proyecto” y ha felicitado a todas
las personas que han recibido un reconocimiento “por su esfuerzo y sus méritos
académicos”, en especial a los estudiantes por sus Premios Extraordinarios Fin
de Grado: “Los extraordinarios no son los premios, sino los estudiantes, por su
talento, su trabajo y su compromiso a lo largo de toda la carrera”, ha
subrayado.
Visiedo ha recordado algunos
hitos y momentos significativos de la Facultad de Medicina, como la
inauguración del Hospital Universitario de Simulación Clínica y la puesta en
marcha del Centro Universitario Beato Luis Belda de Mallorca, que “reflejan
nuestra apuesta por la innovación docente y el crecimiento de nuestro proyecto
educativo”. En este sentido, la rectora ha señalado que, por encima de los
logros alcanzados, cabe destacar “el espíritu con el que los hemos conseguido,
con la voluntad de trabajar juntos y la convicción de que la educación y la
atención a las personas deben estar siempre en el centro de nuestra actividad”.
Visiedo ha recordado que
“formamos a quienes mañana tendrán la responsabilidad de cuidar la vida,
aliviar el sufrimiento y acompañar a las personas en momentos decisivos de su
existencia”. Por eso, ha continuado, “junto a la excelencia científica y técnica,
defendemos una formación basada en la ética, la compasión, la responsabilidad y
el humanismo cristiano”.
Y ha concluido apelando a una
mirada al futuro “con ilusión y confianza, pero también con ambición y
compromiso para seguir mejorando; convencida de que, trabajando unidos,
seguiremos haciendo de esta Facultad un referente en la formación de
profesionales sanitarios al servicio de la sociedad”.
Un Acto Académico en el que
también se han entregado los Premios Extraordinarios Fin de
Grado al mejor expediente y los Diplomas en Reconocimiento a los
Mejores Trabajos Fin de Grado 2025-26; así como diferentes reconocimientos al personal docente y de administración y servicios.