Nos unimos al reto de buscar un cambio profundo en la forma en que nos relacionamos con la naturaleza y con los demás.
Como universidad, queremos que este compromiso se vea en lo que enseñamos, en cómo investigamos y en cómo vivimos cada día en el campus: en el uso responsable de los recursos, en la manera de movernos, en la gestión de residuos y en las decisiones que tomamos como comunidad académica.
Creemos que el cuidado del medio ambiente no es solo una cuestión técnica, sino también humana: implica respeto, responsabilidad y solidaridad. Por eso impulsamos proyectos que reduzcan nuestra huella ecológica, fomentamos hábitos sostenibles entre estudiantes y profesores y apoyamos iniciativas que protejan la Casa Común dentro y fuera de la universidad.