La ópera se concibe hoy como un espectáculo audiovisual que integra las artes musicales, escénicas y literarias. Desde su origen, la ópera ha sido parte integrante de la cultura europea y ha reaccionado desde cerca a las circunstancias históricas y a los cambios sociales. Los compositores de óperas han traducido en tonos el drama contenido en un libreto y han creado una dramaturgia específicamente musical, una maravillosa e insustituible simbiosis de música y teatro. El propósito de este curso consiste en abrir los ojos y los oídos a este peculiar lenguaje de la ópera, partiendo de su nacimiento y siguiendo su desarrollo en los siglos XVII, XVIII, XIX y XX.
Cada sesión se configura en torno a un tema y a unos pocos compositores; la sesión se desarrolla haciendo uso en todo momento de medios audiovisuales, vídeos y grabaciones sonoras de óperas concretas, así como de proyección de imágenes, textos y partituras. Ello permite desde las primeras sesiones penetrar en un lenguaje que entra simultáneamente por ojos y oídos, que resulta sensible a nuestras emociones, pero que también es inteligible en su forma y en buena parte de su intención.
Para el curso no son necesarios cono conocimientos previos, aunque sí unos oídos bien abiertos y la predisposición a dejarse llevar por una dramaturgia arrebatadora y en ocasiones cómica, apasionada y deslumbrante, entonada tanto por los cantantes como desde el foso de la orquesta. Una vez vista y escuchada desde su contexto histórico, social y cultural, la ópera se convierte en un campo semántico lleno de referentes auditivos que hacen caer por su propio peso los tópicos y fetichismos que desde el desconocimiento rodean el género.
Educar el oído es uno de los objetivos prioritarios de este curso.